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lunes, 23 de mayo de 2016

Colonia Aelia Augusta Italica


Ya que hemnos visitado la ciudad de Itálica, vamos a realizar unas actividades muy fáciles sobre ella. Si no recuerdas algo, puedes mirar el cuadernillo que se te dio.
De todas formas, antes vamos a ver un vídeo sobre la ciudad (muy corto).

AQUÍ puedes ver el vídeo.

Para la actividad, pincha AQUÍ.

Y AQUÍ  recordarás la "Casa de los pájaros".

jueves, 15 de enero de 2015

Hispania Romana


Una de las provincias del Imperio más romanizadas fue Hispania, y dentro de ésta la Baetica. La primera ciudad romana establecida, con el nombre de Colonia Aelia Augusta Italica, la tenemos muy cerca.

Averigua dónde está exactamente y en qué año se fundó.

Ahora haz ESTE EJERCICIO. Y también ESTE.

Relaciona las ciudades con sus gentilicios de origen romano AQUÍ. Apunta en tu cuaderno los nombres romanos de todas estas ciudades.

Rellena también ESTE TEXTO.

miércoles, 28 de mayo de 2014

El campamento


Los campamento romanos a veces permanecían estables durante mucho tiempo, lo que hacía que se construyeran muros más sólidos. Muchos de ellos dieron lugar a ciudades, como León (< legionem), en Hispania.

Mira detenidamente sus partes. Ten en cuenta que no todos eran exactamente iguales, pero en general, seguían este esquema. Busca más imágenes de campamentos romanos en internet.

Dibuja en tu cuaderno el plano de un campamento y luego ve a este enlace y haz el ejercicio.

El ejército romano


Mira y lee esta página sobre los soldados de Roma. Es muy completa, pero te informará de cosas bastante curiosas. Al final, puedes hacer la "autoevaluación".

miércoles, 26 de febrero de 2014

Dominator Hercules Fundator

Los doce trabajos de Hércules.
Hace mucho mucho tiempo los dioses vivían cerca de los humanos. En aquellas lejanas épocas la Tierra era aún plana, el Sol paseaba por la bóveda celeste en un carro tirado por bellos caballos, terribles monstruos poblaban el mundo y las cosas más fantásticas podían y solían ocurrir.

Fue entonces cuando Zeus, aunque era el padre de los dioses y estaba casado -no demasiado felizmente, todo hay que decirlo- con su hermana, la temible diosa Hera, se enamoró perdidamente de la mortal Alcmena. Como los dioses pueden tomar la forma que quieran, se hizo pasar por su marido y la poseyó sin descanso toda una larguísima noche, que duró tres días de los nuestros. Y es que Zeus tenía mano con los de arriba y había pedido al Sol, su primo, que no saliese durante ese tiempo, para así gozar más y mejor de la muchacha. Fue una larga noche fecunda de amor. Ella quedó preñada. En su vientre empezó a crecer una criatura que habría de ser el más fuerte de cuantos seres existieron, existen o existirán.

Cuando el padre de los dioses, el olímpico Zeus, se enteró de su futura paternidad pronunció un terrible juramento:

- Juro por mí y por el Olimpo entero, por el Cielo y por la Tierra, juro y decreto que el próximo niño que de mi misma sangre nazca habrá de ser el señor de cuantos lo rodeen.

Dijo esto; y, sin saberlo, tales palabras habrían de ser la mayor desdicha para su vástago. En efecto, celosa y enfadada por el adulterio de su esposo, Hera decidió vengarse:

- No recuerda mi esposo en este momento que está próximo otro parto en su familia. Yo con mi poder y algunas ayudas lo adelantaré y haré que nazca antes el hijo de Esténelo que el de suyo. Y como las palabras de Zeus tienen que cumplirse...

Así fue como Euristeo, primo de Hércules, nació antes del tiempo establecido para ello. Él sería, pues, quien habría de convertirse en rey y señor de Micenas, la rica en oro.

Y poco después nació Hércules, a quien entonces los griegos llamaron Heracles, obligado por el equívoco juramento de su padre a obedecer y servir a alguien con quien no podía compararse ni por fuerza ni por belleza ni por inteligencia.

Muchas historias se cuentan del héroe Hércules. Se sabe que fue Hera la que puso en su cuna dos serpientes, para que lo mataran siendo un bebé. Él, sin embargo, las cogió con ambas manos y tiró de ellas hasta romperlas por la mitad y, despedazándolas, vencerlas. Fue la primera demostración de su fuerza.

De adolescente destacó por su valor y fuerza física, y fue admirado por todos, griegos y extranjeros. Tuvo buenos amigos, compañeros de juegos y peleas y creció, como no podía ser de otra forma, hermoso y robusto.

Se casó muy joven con la hija del rey de Tebas, con quien tuvo varios hijos. Parecía que vivirían felices y tranquilos...

Pero tanto odio y tanta rabia tenía la celosa Hera, que un día decidió hacer algo que causara realmente mucho daño a Heracles; así que, como ella era diosa y tenía un poder enorme, envió una terrible locura al héroe, que, sin quererlo, mató a sus propios hijos, echándolos a una hoguera. Desesperado y abatido, pidió perdón a los dioses.

Le león de Nemea
- Padre Zeus, y dioses que tenéis olímpicos palacios, perdonadme, si es que sabéis lo que es entre los hombres el dolor. Arrepentido estoy de lo que no yo, sino la cruel locura que se apoderó de mi ánimo hizo, entregando al fuego a mis queridos hijos. Ved, si no, cómo derramo ardientes lágrimas y cómo mi cara está marcada por profundos surcos, producidos por el incesante llanto.

- Sí, Heracles, como dioses todo lo sabemos y conocemos por tanto tu dolor. Pero algo tan terrible no puede ser perdonado si no es mediante una reparación. Tendrás que ir a ver a Euristeo, tu primo, y ponerte a sus órdenes incondicionales.

Euristeo le encomendó doce terribles tareas, los llamados trabajos de Hércules. Tuvo entonces el pobre Hércules que añadir a su tristeza la penosa labor de recorrer el mundo luchando contra monstruos y gigantes, leones invulnerables, serpientes de cien cabezas, jabalíes y ciervas velocísimas. Tuvo que acabar con plagas de voraces pájaros que arrasaban cosechas y capturar toros bravísimos y yeguas devoradoras de hombres. Hubo de limpiar enormes establos -él, el mejor de los héroes- llegar al país de las temibles amazonas, bajar a los infiernos y viajar a los occidentales confines del mundo.

Esos confines estaban cerca del país donde se ponía el Sol, más allá del Mediterráneo, en esa tierra que cientos, miles de años después los romanos llamarían Bética, y, pasados los tiempos, sería conocida como Andalucía. Era un país desconocido, en el que la realidad y la imaginación se mezclaban. Su tierra era rica, feraz, productora de toda clase de frutos. Bajo ella abundaban los minerales valiosos, el cobre, el oro... Su aire era limpio, sus aguas transparentes, sus bosques inmensos. La poca gente que por allí vivía era feliz, quizá como nadie lo ha sido luego nunca.

¿Y qué vino a hacer Heracles a nuestra tierra? Euristeo lo envió lo más lejos posible, con la secreta esperanza de que jamás volviera, o de que tardara mucho en hacerlo, ya que estaba muy lejos de Micenas. Le pidió que le llevara los rebaños de Gerión y las manzanas de oro del Jardín de las Hespérides.

Gerión, o Geriones, era un gigante que vivía en una isla que desapareció hace tanto tiempo que nadie recuerda dónde estaba situada exactamente, si frente a Cádiz o aquí cerca, en la desembocadura del Guadalquivir. La isla se llamaba Eriteia -la Roja- por el precioso color de los atardeceres de los que aún disfrutamos nosotros. Geriones poseía ingentes manadas de bueyes en la isla roja del extremo del mundo, guardados por un perro horrible, hijo de dos monstruos. La misión de Hércules era la de llevar a Euristeo estos bueyes.

- Iré, primo Euristeo, - dijo Hércules - al país de la puesta del Sol, como me mandas. Sé que una vez más correré innumerables peligros, pues tendré que cruzar el Océano. Nadie lo ha atravesado antes y nadie sabe cómo hacerlo. Mas no pienses que me perderé o que dejaré mi vida en el intento. Volveré y te traeré lo que pides.

Y, llegado al límite sagrado entre el agua y la tierra, mirando cara a cara al Sol, nuestro héroe gritó:

- ¡Oh, Sol, mírame! Tú me conoces bien y sabes que mi fuerza es grande. Mira también este carcaj que traigo a mis anchas espaldas colgado. Está bien provisto de flechas agudas, que irán a clavarse en ti, si es que no me ayudas. Atiéndeme y dame el medio de cruzar el Océano, o te arrepentirás.

La leyenda de Hércules.
Dicho esto, Hércules vio acercarse por la superficie del azulado mar, empujada por una suave brisa, la dorada embarcación con la que Helios, el Sol, recorre de noche el Océano para llegar de nuevo a oriente y poder, al amanecer siguiente, emprender su viaje a través del cielo. Esta barca era una especie de enorme copa de oro. Subió a ella. El propio dios Océano, temeroso de Hércules, le permitió el paso y lo depositó sano y salvo, en las costas de Eriteia.

Pero lo esperaba en la orilla el monstruoso perro Ortro, que hasta entonces a todos había devorado, salvo a Gerión, su dueño. Heracles consiguió cansarlo y matarlo, siendo el único que ha podido escapar de sus garras. Enterado el gigante, fue a por él, pero ¿cómo no iba Hércules a deshacerse de su rival, si había sido capaz de vencer a su terrible Ortro? Resultó muerto. El héroe logró, no sin esfuerzo, apoderarse de todo el rebaño y con él huyó hasta el reino de Tartesos, que era entonces gobernado por un anciano y sabio rey.

De Tartesos dicen algunos que era un país tan rico y tan próspero que hasta los adoquines de algunas calles eran de oro puro y que la plata y el bronce también eran abundantísimos. Allí fue bien acogido y allí descansó antes de proseguir su azaroso y largo viaje.

- En recuerdo de esta aventura mía -se dijo el hijo de Zeus- y para que siempre sea recordada levantaré dos enormes columnas, una a cada lado del mar, de forma que mientras exista el mundo yo goce de fama.

E hizo, en un momento, una de ellas en lo que luego sería Gibraltar, y la otra en donde habría de estar la futura ciudad de Ceuta. De ellas nos quedan sus restos: el peñón en Europa y el monte Hacho en África, lo que nos da idea de la magnitud de las colosales columnas. Estas columnas son conocidas como las Columnas de Hércules, y son el símbolo del estrecho. Aparecen hoy día en el escudo de España.

A lo largo de su viaje de vuelta a través de Iberia, la costa mediterránea, Italia, Sicilia y Grecia, sufrió innumerables ataques de bandoleros, de los que, lógicamente, salió indemne. Tras muchas peripecias, llegó a la costa de Jonia, donde Hera -una vez más Hera- envió unos tábanos furiosos contra los bueyes, que, enloquecidos, huyeron. Muchos de ellos se perdieron, dando origen a unas manadas salvajes que existían en la antigüedad por las llanuras de Escitia.

- Llegué a Micenas hace unos momentos y aquí estoy, primo, te entrego lo que queda del rebaño de Gerión - gritó Hércules entrando en palacio. Muy dura fue esta aventura y muchos males sufrí; todos sean bien sufridos si valen para alcanzar el perdón y reparar, ay de mí, el crimen que la locura causó en mi descendencia. Ea, Euristeo, haz con ellos lo que debas, pero creo que no estaría mal que sacrificaras los bueyes a los dioses.

- Bien, primo Heracles, sea lo que dices. No seré yo quien no honre a los dioses olímpicos. Pero vete preparando para otra misión que en sueños me vino para ti. Sabes que tienes la sagrada obligación de obedecerme, si es que deseas de verdad que se perdone -aunque jamás se olvidará- tu execrable crimen.

- Como quieras - respondió Hércules, que sintió una punzada de dolor en el corazón al recordar a sus hijos.

Y le fueron encomendadas de nuevo tareas muy duras. A la vuelta de una de ellas, llegando de los infiernos, a los que había tenido que descender para capturar al can Cerbero, Euristeo dijo al valiente Hércules:

- Ve ahora, inmediatamente y sin darte lugar para el descanso, a por las manzanas de oro que Gea, la Tierra, regaló a Hera al casarse con Zeus. La diosa las mandó plantar en un jardín que hay junto al monte Atlas, el gigante tremendo que sostiene el mundo con sus hombros.

Allá en los límites de lo desconocido, protegido por un dragón inmortal de cien cabezas y por las hijas de la Tarde, las hermosas Hespérides de trenzas de color azafrán, estaba el maravilloso árbol. Nadie sabía el camino, excepto el dios marino Nereo. El héroe, en un alarde más de fuerza y valentía, ató a éste mientras dormía y no lo soltó hasta que le reveló el camino. Parece que Hércules anduvo errante por Egipto y el norte de África, Asia Menor y Arabia, embarcó de nuevo, como hiciera en la otra aventura, en la copa del Sol y llegó al otro lado del Océano. Pasó por el Cáucaso, donde liberó a Prometeo de su terrible castigo: un águila le comía de día el hígado, que se le regeneraba por la noche, haciendo que su dolor fuese eterno.

Fue Prometeo quien, agradecido, recomendó a Hércules que se valiera de Atlas, el gigante que sostenía la bóveda celeste, para recoger las manzanas.

- Glorioso y poderoso Atlas, ¿podría pedir de ti un favor? - inquirió el héroe- ¿Por qué no me ayudas a recoger las manzanas doradas que crecen en el jardín de las Hespérides, aquí cerca? Yo, mientras, te relevaré en tu carga y así podrás descansar al menos algún tiempo. Fuerte soy, tú lo sabes. Mira mis brazos, mis hombros, mi musculoso vientre y mis piernas, que recuerdan las columnas que no ha mucho construí. Puedo, como tú, sostener el mundo sin vacilar y sin miedo a que se caiga.

Aceptó el gigante, pero a la vuelta, ya con el dorado fruto en su poder, dijo Atlas que sería él mismo quien llevara las manzanas a Euristeo, y que permaneciera en su lugar hasta que él regresara. Sin duda pretendía descansar de su labor por más tiempo.

- Bien, Atlas -contestó Hércules, tramando un ardid, pues, además de fuerte no era escaso de inteligencia.

- Pero déjame que vaya a buscar, en un momento, una almohada para mi cuello. Tú estás acostumbrado a tu carga, pero yo no. Me vendrá bien y estaré más cómodo, de forma que podrás estar más tranquilo y tardar en volver cuanto te plazca.

Accedió Atlas, lo que aprovechó el otro para irse corriendo, a pesar de los requerimientos del gigante para que volviese. Y una vez conseguidas, llevó a Euristeo las manzanas, que fueron entregadas a la propia diosa Atenea.

- Ten las manzanas que me pediste. Ahora yo cumplí ya mi parte; cumplid vosotros, dioses, la vuestra y quede yo liberado de la opresión que desde hace años sufro en mi corazón. Pues, aun no siendo mía la culpa, sino del extraño furor que se apoderó de mis miembros, os pido de nuevo perdón.

Este fue el último de los doce trabajos de Hércules, tras los cuales el héroe limpió su culpa y fue perdonado por los dioses y admirado por los hombres, perdurando su fama para siempre.

Otras muchas aventuras vivió Hércules, pero ya lejos de nuestras tierras y no al servicio de Euristeo. Aparece en un lugar destacado en la expedición de Jasón y los Argonautas en su viaje a por el vellocino de oro, en el extremo opuesto del mundo conocido, allá por la Cólquide, en el más lejano rincón del Mar Negro.

Sabemos de su vida que se casó también con Deyanira, con quien tuvo cinco hijos, lo que no impidió que fuera padre otras sesenta y cinco veces. Vivió igualmente enamorado de algún que otro jovenzuelo, como el guapo Hilas.

Murió abrasado en una pira, después de sufrir un cruel tormento: se le adhirió a la piel un vestido impregnado en veneno, dado por su esposa como filtro amoroso. De entre las llamas fue trasladado al cielo, donde ahora vive. Y, pasado el tiempo Hércules fue recordado en las estrellas, entre las que algunas constelaciones nos hablan de sus hazañas.
Monumento a Hércules, ante el parlamento de Andalucía.

Para que su paso por estas tierras hace miles de años, en esa época en la que, como decíamos, los dioses y los hombres vivían cerca, fue elegido como símbolo y escudo de Andalucía, en el que aparece entre dos leones y junto a las columnas que alzara, muestra una vez más de su fuerza y su gran valor.

jueves, 20 de febrero de 2014

La casa romana

 En las casas romana solía haber a la entrada un mosaico con la leyenda "CAVE CANEM" (cuidado con el perro). Había también un esclavo encargado de vigilar la entrada ("ianitor" u "ostiarius" y administrar las visitas).

Consulta AQUÍ las dependencias de una villa romana y en el siguiente ENLACE sitúalas en el dibujo (aunque algunas se ven mal :-(

miércoles, 19 de febrero de 2014

El vestido de los romanos


Haced este pequeño EJERCICIO sobre los vestidos más habituales en en la antigua Roma AQUÍ.

Os sugiero que busquéis información en internet sobre el vestido de los romanos... 

Os sorprenderá saber, por ejemplo, que usar pantalones (bracae) era algo muy poco habitual y propio de bárbaros o de extravagantes.

Bueno, y a ver si os atrevéis a vestiros así algún día...

Las partes del cuerpo


Ahora intenta adivinar cuáles son las partes del cuerpo en la latín. Para ello sigue ESTE ENLACE y haz el ejercicio. Y este CRUCIGRAMA. Y esta SOPA de letras.

miércoles, 12 de febrero de 2014

Daedalus & Icarus


Lo primero es ir a ESTE ENLACE para conocer quiénes fueron Dédalo e Ícaro.



A continuación tienes que hacer las siguientes actividades entrando AQUÍ, y también AQUÍ.

Si tienes curiosidad por saber más, puedes ver ESTE VÍDEO (en griego moderno)
Y ESTE OTRO en castellano.

¡Oh dioses inmortales!



Pinchando AQUÍ podréis repasar los nombres de los dioses griegos y romanos. Recordad que algunos de ellos están presentes en los nombres de los días de la semana y de los meses del año.

jueves, 23 de enero de 2014

Tabula digitalis Imperii Romani




Mapas hay muchos, pero en no tantos sitios podréis ver con tanto detalle el mapa digital del Imperio Romano. En él figuran las ciudades, las vías y los pueblos actuales.

Entrad en el enlace de la línea anterior y veréis :-)

miércoles, 22 de enero de 2014

Aedificia romanorum


Mira distintos tipos de edificios romanos AQUÍ y también AQUÍ. Realiza un par de veces cada ejercicio.

Roma en Hispania


Los primeros romanos llegaron a Hispania en la última parte del siglo III antes de Cristo. A partir de ese momento los romanos formarán parte de nuestra historia. 

Puedes situar en ESTE mapa las ciudades romanas más importantes de Hispania. 

También puedes situar AQUÍ ciudades y carreteras romanas (o viae) de la península Ibérica.

Por último debes relacionar, siguiendo ESTE ENLACE más ciudades de Hispania  con sus respectivos gentilicios de origen latino y sus nombres actuales.

miércoles, 15 de enero de 2014

Dias, semanas y meses


Puedes ver AQUÍ los días de la semana en latín y en inglés. 

AQUÍ los meses del año. Son muy fáciles, intenta recordarlos. Luego comprueba de qué te acuerdas AQUÍ

Y las estaciones del año AQUÍ. Fíjate bien en las definiciones.

Finalmente, hacemos ESTE ahorcado.

Catalán:: 

- Dilluns, dimarts, dimecres, dijous, divendres, dissabte, diumenge.
- Gener, febrer, març, abril, maig, juny, juliol, agost, septembre, octubre, novembre, desembre.

Gallego:

- Luns, mars, mércores, xoves, venres, sábado, domingo.
- Xaneiro, febreiro, marzo, abril, maio, xuño, xullo, agosto, setembro, outubro, novembro, decembro.

Euskera:

- Astelehena, asteartea, asteazkena, osteguna, ostirala, larunbata, igandea.
- Urtarrila, otsaila, martxoa, apirila, maiatza, ekaina, uztaila, abuztua, iraila, urria, azaroa, abendua.

Francés:

- Lundi, mardi, mercredi, jeudi, vendredi, samedi, dimanche.
- Janvier, février, mars, avril, mai, juin, juillet, août, septembre, octobre, novembre, décembre.

Inglés:

- Monday, Tuesday, Wednesday, Thursday, Friday, Saturday, Sunday.
- January, February, March, April, May, June, August, September, October, November, December. 

Italiano:

- Lunedì, martedì, mercoledì, giovedì, venerdì, sabato, domenica.
- Gennaio, febbraio, marzo, aprile, maggio, giugno, luglio, agosto, settembre, ottobre, novembre, dicembre.

Haz un cuadro en tu cuaderno y copia los nombres de estos meses en las cuatro lenguas españolas. ¿Cuál de ellas es más distinta? ¿Por qué es así?

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Repúblicas o monarquías

A ver si sabes cuántos países europeos actuales son repúblicas y cuáles son monarquías. Pare ello ven AQUÍ y haz el ejercicio que se plantea.


Apunta en tu cuaderno el número de unos y otros.
¿Cuáles son más numerosos? ¿Por qué cres que es así?
¿Cuál es la diferencia entre ambas formas de estado?
¿Ha sido España alguna vez una república?
Busca el nombre de al menos tres monarquías  y tres repúblicas no europeas.

Imperium Romanum magnum est!

Pinchando AQUÍ podréis ver cómo fue creciendo el Imperio Romano y otros estados coetáneos a él.

Mirad en la parte superior derecha la cronología y responde:

¿En qué fecha aproximada llegaron a Hispania?
¿Y a Grecia?
¿Y a Britania?

Fíjate que realmente no podemos hablar de "imperium" hasta que acaba la República. ¿En qué año ocurre eso? Busca la información en internet, en las páginas que consideres oportunas.

Cita varios estados-imperios que coexistieran en el mundo con el Imperio Romano en el momento de máxima extensión. Busca información sobre quién gobernaba en Roma en ese momento y averigua algo interesante para nosotros de su biografía.

La República Romana

La palabra "república" procede del latín RES PVBLICA, que significa "cosa del pueblo". 

Los antiguos romanos estuvieron durante bastantes siglos de su historia muy orgullosos de no necesitar un rey que les gobernara, hasta el punto de recelar de quienes adquirían en sus manos demasiado poder.

Averigua algunas cosas sobre la República Romana pinchando AQUÍ, respondiendo luego en tu cuaderno a:

- ¿En qué año se instaura el régimen republicano en Roma?
-¿Cuántos siglos duró aproximadamente?
- ¿Cómo se llamaban sus jefes de estado?
- ¿Qué era el Senado?
- ¿Y los tribunos de la plebe?


Los reyes de Roma

En la ciudad de Roma hubo siete reyes, de los que puedes encontrar información AQUÍ.


A continuación ve a ESTA PÁGINA y realiza el ejercicio correspondiente.

No olvides que la historia y la leyenda se mezclan en esta época y no podemos a veces saber exactamente lo que fue verdad y lo que es producto de la imaginación de los antiguos.


ROMVLVS & REMVS


Después de leer la leyenda de la fundación de Roma, responde el siguiente custionario, al que podrás acceder en ESTE ENLACE.

Puedes ver a la loba Luperca en muchas representaciones de Roma. Su más famosa escultura se encuentr en loa Museos Capitolinos, en la ciudad eterna.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Los viajes de Ulises y de Eneas

Averigua quién fue Eneas y qué papel tuvo en la historia legendaria de Roma.

¿Cómo se llamaba su hijo?
¿Quiénes eran sus padres?
¿Con quién se casó?
¿De dónde huyó?
¿Cuál fue su destino?
¿Te parece verosímil la layenda?
¿Por qué?

Entra en el juego Los viajes de Ulises y de Eneas y ve poco a poco avanzando en sus viajes.